Estores Paqueto
Sin taladrar
Cristal Fit™
Los visillos son cortinas livianas y transparentes que permiten la entrada de luz natural a la vez que ofrecen privacidad. Son una opción ideal para decorar ventanas en habitaciones donde se requiere luminosidad y frescura. Además, su diseño elegante y sencillo añade un toque de estilo a cualquier espacio.
Producto
Colores
Filtración de la luz
Características
Propiedades
Opciones
Composición
Lugares
Estampados
Estores Paqueto
Sin taladrar
Cristal Fit™
El sistema Cristal Fit™ se instala directamente sobre el cristal, sin taladros ni agujeros. Una solución práctica y elegante para regular la luz y vestir tus ventanas con un acabado decorativo y acogedor.
desde
29.97€
Estores adhesivos
Sin taladrar
Cristal Fit™
Los estores adhesivos Cristal Fit™ son perfectos para quienes buscan elegancia y funcionalidad. Se adhieren al cristal sin taladrar, ideales para espacios pequeños.
desde
15.75€
Mosquiteras enrollables
Sin taladrar
El sistema sin taladrar se fija a presión de entre el hueco de la persiana y la ventana, sin herramientas ni agujeros. Una solución práctica y resistente para proteger tu hogar de insectos y disfrutar del aire fresco.
desde
19.43€
Los visillos para ventanas son una buena opción cuando quieres mantener la luz natural en casa sin dejar completamente expuesta la ventana. Es una situación muy habitual en bajos, viviendas frente a otras cosas o habitaciones que dan a una calle con paso de gente: queremos claridad durante el día, pero tampoco sentir que todo el interior queda a la vista.
Ahí está precisamente la gracia de un visillo. Filtra la luz y suaviza las vistas desde fuera sin convertir la habitación en un espacio oscuro. En Cortinadecor puedes elegir distintos tejidos y niveles de transparencia y pedirlos confeccionados a medida.
No todos los visillos se comportan igual delante de una ventana. Un tejido muy transparente puede dejar pasar muchísima luz, pero también ofrecer menos intimidad. Si la ventana está más expuesta, quizá compense ganar algo de privacidad aunque entre un poco menos de claridad.
- Si entra poca luz y quieres conservarla, recomendamos transparencia muy alta
- Hay mucha luz y buscas un equilibrio, recomendamos transparencia alta
- La ventana da a la calle o a otra vivienda, recomendamos transparencia alta o media
- La prioridad es tener más intimidad durante el día, recomendamos transparencia media
La ubicación de la ventana también importa. No es lo mismo un salón en una planta alta que una ventana a pie de calle donde pasan personas continuamente. Antes de elegir el tejido, fíjate en qué se ve desde fuera y en qué momentos del día recibes más luz.
En un visillo, unos pocos puntos de diferencia en transparencia pueden cambiar bastante la sensación de luz y de intimidad que tienes en la habitación.
Esta es una de las cosas que conviene tener claras antes de comprar.
Un visillo puede aportar bastante intimidad durante el día, pero no garantiza privacidad cuando llega la noche y enciendes las luces del interior. Si fuera está oscuro y dentro hay luz, el interior puede hacerse visible desde el exterior.
Por eso, si la ventana da directamente a la calle o a otra vivienda y quieres mantener la privacidad también por la noche, el visillo normalmente se combina con una cortina más opaca u otra solución que puedas cerrar cuando sea necesario.
No significa que el visillo deje de tener utilidad por la noche. Simplemente cumple otra función durante el día y no conviene pedirle más de lo que puede ofrecer.
En un salón luminoso y alejado de miradas puede tener sentido un tejido muy transparente para aprovechar toda la claridad. La situación cambia bastante cuando hablamos de un dormitorio o de una ventana que da directamente a la calle.
En un dormitorio, por ejemplo, el visillo puede funcionar muy bien para suavizar la luz durante el día. Si además necesitas oscuridad para dormir, tiene más sentido combinarlo con una cortina opaca que intentar conseguir ambas cosas únicamente con el visillo.
Y si vives en un bajo, hay una comprobación sencilla que puede ayudarte antes de elegir: mira la ventana desde fuera durante el día. Si desde la calle se distingue fácilmente el interior, probablemente agradecerás un tejido con algo más de capacidad de intimidad.
También merece la pena observar la ventana a distintas horas. La cantidad de luz que recibe por la mañana puede ser muy diferente de la que tiene por la tarde, especialmente según su orientación.
En un visillo, la forma en que cae el tejido se nota mucho una vez colocado. En una ventana pequeña, unos centímetros de más o de menos pueden cambiar bastante el resultado. En un ventanal grande, todavía más: las dimensiones del tejido y la confección condicionan cómo queda el conjunto.
Por eso, elegir un visillo a medida permite adaptar el ancho, el alto, el tejido y la confección a la ventana real en lugar de intentar encajar en una medida estándar.
Y hay algo que recomendamos especialmente cuando existen dudas entre dos tejidos: pedir una muestra.
La transparencia es díficil de valorar únicamente mirando una fotografía. Una muestra colocada delante de tu propia ventana te permite comprobar cómo se comporta el tejido con la luz que realmente tienes en casa. El mismo visillo puede parecer más ligero o más tupido dependiendo de lo que haya detrás y de la cantidad de luz que reciba.
Si tu prioridad es que entre la mayor cantidad de luz posible, empezaría mirando las transparencias muy altas.
Si tienes una ventana frente a otra vivienda, estás en un bajo o simplemente quieres sentirte más protegido de las miradas durante el día, probablemente te interese subir un poco el nivel de intimidad y valorar una transparencia alta o media.
Y si necesitas privacidad también por la noche, no intentaría resolverlo únicamente con el visillo. Combinarlo con una cortina opaca suele ser una solución mucho más práctica: durante el día aprovechas la luz y por la noche puedes cerrar la segunda capa.
Para quienes buscan un acabado más natural, también hay tejidos con apariencia de lino, que aportan textura sin renunciar al efecto ligero propio del visillo.
En definitiva, elegir un visillo no consiste simplemente en buscar el tejido más transparente o el que mejor queda en una fotografía. Primero hay que pensar en la luz que recibe la ventana, qué se ve desde fuera y cuánta intimidad quieres tener a lo largo del día.
Los visillos con transparencia muy alta son los que más luz natural dejan pasar, aunque ofrecen menos intimidad que los tejidos con mayor grado de cobertura.
Sí, dependiendo del tejido y de la diferencia de luz entre el interior y el exterior. De día puede aportar bastante intimidad, pero un visillo no garantiza privacidad total durante la noche.
Sí. Una muestra colocada delante de tu propia ventana permite comprobar cómo se comportan realmente la transparencia, el color y la entrada de luz antes de elegir el tejido.
Sí. Existen visillos con apariencia de lino que aportan textura y un acabado más natural sin renunciar al efecto ligero y luminoso propio de este tipo de tejido.
Las confecciones que puedes instalar en un riel son, fruncido, tablas, tres pliegues y onda perfecta.
No, del cálculo de tela que se necesita para confeccionar la cortina nos encargamos nosotros. Se debe medir el hueco a cubrir, el ancho útil de la barra o riel de extremo a extremo e introducir esa medida en la web.
Los tipos de confección que ocupan más espacio son, onda perfecta y ojales.
Las confecciones que puedes instalar en una barra sin anillas son ojales y presillas. Para las confecciones tablas, fruncido y tres pliegues, necesitaremos las anillas y sus ganchos para realizar la colocación. La onda perfecta es la única confección que no puede ir en barra.
La onda del tejido sobresale unos 7 cm aproximadamente desde el riel hasta la parte exterior del tejido. Necesitaría un hueco mínimo de 15cm de ancho.
Aquí tienes un vídeo con todos los pasos a seguir para conseguir la onda perfecta en tu cortina:

Los tipos de confección que ocupan menos espacio, serian, tablas, fruncido, tres pliegues y presillas.
A la hora de confeccionar la cortina, utilizaremos aproximadamente el doble de tejido de la medida indicada para que la confección y el efecto de la cortina sean estéticos. De este cálculo ya nos encargamos nosotros en fábrica, por lo que solo tendrás que indicarnos el ancho que quieras cubrir tal y como se muestra en nuestra guía de medición.
Para la limpieza y mantenimiento de las cortinas recomendamos quitar los ganchos antes de meterla a la lavadora.
De esta manera, se evitará que se pierdan o que se oxiden.
No te preocupes por no saber cómo volverlos a poner, ya que, con el tiempo y la caída de la cortina, se acaba haciendo una hendidura en la cinta que indica donde va cada gancho.
Las cortinas con este tipo de confección siempre se enviarán sin fruncir, es muy sencillo darle la forma.
Primero tendremos que realizar en uno de los extremos dos nudos para que no se salgan los hilos y después tirar del otro extremo.
De esta manera la propia tela se rizará sola.