Muchas averías en las persianas motorizadas empiezan antes de pulsar el mando por primera vez

La mayoría de las personas que instalan una persiana motorizada por primera vez tienen la misma preocupación: "Espero que luego funcione bien". Sin embargo, muchas de las consultas que recibimos no tienen que ver con un motor averiado ni con una pieza defectuosa.

"La persiana se bloquea al subir. Baja rozando. El mando parece no responder. La batería dura menos de lo esperado"

Y al revisar el caso, el origen suele encontrarse en pequeños detalles de la instalación que pasaron desapercibidos. De hecho, muchas incidencias tienen algo en común: la persiana ya estaba instalada. Los tornillos puestos. Las herramientas recogidas. Todo parecía terminado.

Y es precisamente ahí cuando empiezan algunas dudas.

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La mayoría de las incidencias que parecen una avería tienen su origen en pequeños detalles de la instalación que pasaron desapercibidos al principio.

Las dudas que más se repiten durante la instalación

Estas son algunas de las preguntas que más recibimos:

  • ¿Cuántos agujeros hay que hacer en las guías y dónde debe ir?
  • ¿Cómo sé si el hueco está realmente a escuadra?
  • ¿Las guías han quedado encajadas correctamente en el cabezal?
  • ¿La placa solar está recibiendo suficiente luz?
  • ¿Es normal el comportamiento de la persiana la primera vez que utilizo el mando?
  • Si la persiana se bloquea, ¿significa que el motor está averiado?

En muchos casos, la respuesta a estas preguntas explica también el origen de la incidencia.

Una persiana puede entrar en el hueco, y aun así, no funcionar correctamente

Especialmente en instalaciones al hueco, es importante comprobar no solo las medidas, sino también que las esquinas están realmente a 90º. Un pequeño descuadre puede hacer que la persiana:

✓ Roce en una guía

✓ Se frene siempre en el mismo punto

✓ Baje de forma irregular

✓ Llegue a bloquearse

Es bastante habitual que la llamada llegue después de la primera noche o al día siguiente, cuando la persiana vuelve a utilizarse con más calma y el cliente se da cuenta de que algo no termina de ir fino.

Los agujeros que se hacen demasiado pronto suelen ser los que más se lamentan

Existe una tentación muy normal: empezar a taladrar cuanto antes. Sin embargo, el orden de instalación importa.

Primero se presenta la persiana. Después se marca la posición. Se retira. Se taladra. Se colocan los tacos, y por último, se vuelve a instalar y atornillar.

Algunas consultas empiezan precisamente así:

"Ya he hecho los agujeros y me he dado cuenta de que necesito mover la persiana unos milímetros"

Y esos pocos milímetros suelen sentirse mucho más grandes cuando los agujeros ya están hechos.

Hay instalaciones que se atascan justo al final

El encaje entre las guías y el cabezal genera más dudas de las que parece. Cuando se tienen las piezas delante por primera vez, no siempre resulta evidente si la guía ha quedado realmente encajada o simplemente apoyada.

"Nos hemos encontrado con situaciones en las que el problema no estaba en ninguna pieza. Simplemente, el encaje no había terminado de hacerse correctamente. Y eso puedo acabar generando pequeñas tensiones que después terminando afectando al funcionamiento".

Algunas incidencias relacionadas con la batería aparecen varios días después.

La placa solar debe quedar orientada hacia el exterior y recibir luz solar directa. Puede parecer una recomendación evidente, pero es más importante de lo que parece. La persiana se prueba y todo bien: sube, baja... Y unos días después es cuando llega la duda: "¿Por qué ahora parece que no responde igual?"

En muchas ocasiones, el motor está perfectamente. La batería simplemente no ha podido cargarse en las condiciones necesarias.

"Algunas incidencias relacionadas con la batería no aparecen el día de la instalación. Surgen varios días después, cuando la persiana ya parecía estar funcionando correctamente".

Persianas motorizada con placa solar

El primer uso del mando es una pequeña revisión de toda la instalación

El primer uso no sirve únicamente para comprobar que la persiana se mueve, También es una oportunidad para observar cómo trabaja: la persiana debería subir y bajar de forma continua, sin roces y sin necesidad de repetir las órdenes del mando.

Muchas veces la instalación se da por terminada porque la persiana ha subido y bajado una vez correctamente. Sin embargo, algunos pequeños desajustes no aparecen hasta después de varios ciclos de uso.

Si ocurre esto, revisa primero esto otro

La persiana roza al bajar
→ Revisa: la escuadra del hueco y la alineación de las guías.
La persiana se bloquea al subir
→ Revisa: si existe algún obstáculo en el recorrido y el estado de carga de la batería.
El mando parece no responder
→ Revisa: la carga de la batería y realiza una nueva prueba de funcionamiento.
La autonomía es menor de lo esperado
→ Revisa: la orientación de la placa solar y las horas de exposición directa al sol.

Antes de pensar que la persiana está averiada

  1. Comprueba que el hueco está a escuadra.
  2. Revisa que las guías estén correctamente encajadas en el cabezal.
  3. Verifica que la placa solar recibe luz solar directa.
  4. Asegúrate de que no hay obstáculos en el recorrido.
  5. Comprueba el estado de carga de la batería.

En muchas ocasiones, estas cinco comprobaciones resuelven incidencias que inicialmente parecían un problema del motor

También vemos casos de clientes que dedican varios minutos a revisar el mando antes de volver a mirar las guías y descubrir que el origen estaba en un pequeño detalle de la instalación. Porque cuando una persiana motorizada presenta un comportamiento extraño nada más instalarse, la respuesta suele encontrarse en algo mucho más sencillo de lo que parece.

Y la mayoría de las veces, el problema había empezado bastante antes de pulsar el mando por primera vez.