¿Qué tipo de cortinas se llevan actualmente?

Si miramos las cortinas que están funcionando ahora, hay un denominador bastante claro: tejidos ligeros, aspecto natural y tonos cálidos que no se comen la luz. El lino y los tejidos con apariencia de lino encajan especialmente bien en esta línea, sobre todo en tonos blanco roto, crudo, arena y beige.

La cortina onda perfecta encaja especialmente bien con esta estética porque mantiene la cortina ordenada incluso cuando el tejido tiene una apariencia muy natural. La onda continua da una caída regular y limpia, sin necesidad de que la cortina se convierta en el elemento principal de la habitación.

La tendencia actual no consiste tanto en elegir una cortina de moda como en conseguir que tejido, color, luz y caída trabajen juntos.

El mismo beige no funciona igual en todas las ventanas

Un beige muy parecido al color de la pared puede hacer que la cortina desaparezca visualmente. Si quieres que la ventana tenga algo más de presencia, un tono ligeramente más cálido o más oscuro puede funcionar mejor.

Un tejido de lino o efecto lino muy ligero deja pasar más luz y da un aspecto más etéreo. Uno con más cuerpo aporta una caída más marcada y cambia bastante la sensación de la estancia.

No elijas el color antes de mirar la pared

El color de la pared también cambia la elección. Un beige puede aportar mucha vida a una pared blanca, mientras que junto a una pared crema puede ser preferible buscar un tono algo más claro o con otro matiz para que la cortina no desaparezca. En paredes con más color, un crudo o blanco roto puede ayudar a equilibrar la estancia sin competir con ella.

Lino: el tejido no se comporta siempre igual

Dos cortinas pueden tener apariencia de lino y producir un resultado muy diferente delante de la misma ventana.

  • Lino o efecto lino ligero: más entrada de luz, aspecto más etéreo y menor intimidad.
  • Lino o efecto lino con más cuerpo: más presencia, caída más marcada y mayor sensación de privacidad.

Por eso, cuando buscamos una cortina de aspecto natural, no nos fijamos únicamente en que ponga "lino". La transparencia, la composición y la forma de confección pueden cambiar bastante el resultado delante de una ventana.

Cuando probamos una muestra, no nos fijamos únicamente en el color. La colocamos delante de la ventana y comprobamos tres cosas: cuánto deja pasar la luz, cuánto se transparenta desde fuera y cómo cae el tejido.

Es una comprobación sencilla, pero evita un error bastante habitual: elegir una cortina porque nos gusta cómo se ve en una fotografía y descubrir después que la luz o la privacidad que ofrece no son las que necesitábamos.

Si tuviéramos que resumir la tendencia actual en una combinación, partiríamos de un tejido de aspecto natural, un tono claro y una confección de onda perfecta, especialmente para salones y grandes ventanales.

Después ajustaríamos la elección según lo que necesites: más transparencia si quieres conservar luminosidad, más cuerpo si buscas intimidad y una caída con mayor presencia.

Un buen punto de partida: lino con onda perfecta

A partir de ahí, la elección cambia según la ventana. Si entra mucha luz y quieres conservarla, tiene sentido buscar mayor transparencia. Si necesitas más intimidad, conviene subir el cuerpo del tejido. Y si la habitación pide algo más de calidez, los tonos beige, arena, crudo o blanco roto son un buen punto de partida.

Un buen punto de partida

Lino + Onda Perfecta

Los Visillos Lino Corti combinan la apariencia natural del lino con una transparencia alta y permiten elegir la confección de Onda Perfecta.

Ver Visillos Lino Corti

Por eso, más que copiar una tendencia, merece la pena elegir la combinación de tejido, color y confección que tenga sentido para esa ventana.