¿Qué toldo necesito para protegerme del sol que me entra por los lados?

Hay terrazas en las que el toldo funciona perfectamente durante buena parte del día, y sin embargo, por la tarde el sol vuelve a entrar. No es necesariamente que el toldo se haya quedado pequeño: el sol ha cambiado de posición.

Cuando está alto, la lona puede crear una sombra suficiente. Conforme avanza la tarde, los rayos llegan con un ángulo más bajo y empiezan a entrar por debajo o por uno de los laterales. Es especialmente habitual en terrazas orientadas al oeste.

Por eso, antes de buscar un toldo con más salida, conviene mirar desde dónde entra el sol cuando empieza a molestarte. Es una situación que vemos con bastante frecuencia: el problema aparece unas horas después de instalar o utilizar el toldo, cuando el sol cambia de posición y empieza a entrar por un lateral. En esos casos, antes de pensar en cambiar el toldo, conviene comprobar por dónde está entrando realmente la luz.

Un mismo toldo puede funcionar perfectamente al mediodía y quedarse corto cuando el sol está más bajo. Antes de cambiarlo, comprueba si lo que ha cambiado es el ángulo del sol.

¿Por dónde te entra el sol?

Desde arriba

Un toldo proyectado puede ser suficiente.

Desde un lateral

Valora añadir una protección vertical.

Directamente sobre el cristal

Una solución exterior vertical o guiada puede ayudar a interceptar la radiación antes de que llegue a la ventana.

Si el toldo está dando sombra y sigues recibiendo sol

Haz la comprobación justo en ese momento. Si la parte superior de la terraza está en sombra pero una zona del suelo, una pared o el interior de la vivienda sigue recibiendo luz directa, el problema puede estar en la dirección de la radiación.

Ahí está la diferencia entre crear sombra desde arriba y bloquear el sol lateral.

Una protección horizontal puede ser suficiente al mediodía y dejar de serlo unas horas después. En ese caso, aumentar la superficie del toldo hacia delante no necesariamente resuelve el problema: la luz está entrando por otro sitio.

Es fácil pensar que hace falta un toldo con más salida, pero si el sol está entrando de lado, aumentar unos centímetros la proyección no cambia demasiado el resultado. Lo primero es localizar el punto por el que está entrando.

En estas situaciones, el cambio se aprecia especialmente cuando el sol está más bajo: una terraza que permanece protegida durante las horas centrales puede volver a recibir luz directa unas horas después.

¿Qué ocurre cuando el toldo ya no bloquea todo el sol?

Lo que observas Qué puede estar ocurriendo Qué valorar
El toldo crea sombra, pero el suelo sigue recibiendo sol La radiación está entrando por debajo Mayor protección vertical
La terraza está sombreada por arriba, pero una pared sigue iluminada El sol está entrando lateralmente Protección lateral o vertical
El sol llega directamente al cristal La radiación está incidiendo sobre la superficie acristalada Solución exterior vertical o guiada
El problema aparece principalmente por la tarde El sol está más bajo y cambia su ángulo de incidencia Toldo + protección lateral

¿Qué solución utilizar para el sol lateral?

Si el sol entra por un lateral, una protección vertical puede complementar al toldo superior. Un toldo estor, por ejemplo, permite bajar el tejido cuando el sol está más bajo y puede aportar además un mayor grado de privacidad. Tiene sentido especialmente cuando no necesitas cerrar el espacio durante todo el día. Puedes mantener la protección recogida cuando el sol no molesta y bajarla cuando empieza a entrar de lado.

En una ventana o fachada, el objetivo puede ser distinto. Si el sol incide directamente sobre el cristal, interesa interceptar la radiación antes de que llegue a él. Los sistemas verticales y guiados, como Wind Zip, mantienen el tejido sujeto mediante guías laterales y permiten controlar la entrada de luz desde el exterior.

También puede tener sentido combinar ambas soluciones: toldo arriba para crear la sombra principal y protección vertical cuando el sol cambia de ángulo.

Antes de cambiar de toldo, haz esta prueba

Cuando el sol empiece a molestarte, comprueba tres cosas:

01 - La hora

¿A qué hora empieza a entrar directamente?

02 - La dirección

¿Llega desde arriba, desde el frente o desde uno de los laterales?

03 - La superficie afectada

¿Ilumina el suelo, una pared, la terraza o directamente el cristal?

Si el toldo ya está creando sombra arriba pero el sol sigue entrando por un lateral, aumentar la salida puede no solucionar el problema. La protección tiene que actuar también desde ese lado.

Antes de elegir un sistema, observar el recorrido del sol durante las horas en las que más molesta suele ser más útil que empezar comparando modelos. La solución depende de dónde entre la radiación, no solo del tamaño de la terraza.